MARTA RODRÍGUEZ

0169-Camilo Torres 15 febrero 2006

CÓDIGO: 0169

AUTOR/DIRECTOR/PRODUCTOR: Fundación Cine Documental Investigación Social

DESCRIPCIÓN: Eduardo Umaña Luna: Comienza exponiendo la situación existente respecto a la Iglesia Católica y la violencia en los 60s. Comenta que la curia relevó a Camilo de su cargo de vicario coadjutor de la Iglesia de la Veracruz, tras haber sido echado de la Nacional. Asegura que, cuando Camilo salió para unirse a la guerrilla con Margarita, los guerrilleros no la dejaron ir con él. Menciona que a Camilo lo siguieron en su decisión muchos estudiantes brillantes, pero que más muertos hubo entre el grupo militar del ELN y el grupo de guerrilleros de la UNAL, y que el 90% de los estudiantes murieron por los guerrilleros militares. Cuenta que el Batallón Corea –recién devuelto de la guerra– fue usado por Rojas Pinilla para reprimir a estudiantes de medicina que pedían mejoras en los laboratorios y la enseñanza. Prosigue leyendo definiciones relacionadas a la delincuencia que fueron utilizadas para caracterizar la violencia. Comenta que algunos grupos guerrilleros se volvieron policía de los narcotraficantes. Se queja de que le queden tan sólo 10 minutos más para exponer y expresa que la UNAL debe ser la abanderada de los cambios socioeconómicos que necesita el país. Habla sobre como EEUU envió el acorazado Wisconsin para acabar con la Guerra de los 1000 días, y de cómo Uribe Uribe y Benjamín Herrera organizaron un ejército para luchar contra los invasores norteamericanos, pero que a estos se les prohibió la acción.
Planos del mural de Camilo Torres en el auditorio de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales.
Sigue registro de la eucaristía en homenaje a Camilo Torres en la capilla de la Universidad, incluyendo cantos y palabras por parte del capellán que, sin embargo, son interrumpidas por un grupo de encapuchados que hacen presencia.
Capellán: Dice que se ha conservado la memoria de Camilo Torres estos 40 años. Hace mención al padre John Dear –quien acompaña el acto–, un jesuita estadounidense que ha denunciado las políticas criminales de los EEUU. Asegura que Colombia se enfrenta a situaciones peores que las que Camilo enfrentó en su tiempo.
Se canta Perdón Señor, de tu pueblo ten piedad y Sólo le pido a Dios, acompañados de lecturas de textos de Camilo Torres por parte de estudiantes.
Párroco: Pide purificar el corazón, y le pide ayuda a Dios para que los asistentes se transformen a ellos mismos y al mundo. Asegura que a Camilo es imposible recordarlo como algo que pasó a la historia, como si ya no tuviera vida, y que acercarse a la memoria de Camilo es peligroso y desestabilizador, pues evocarlo significa abandonar la tranquilidad del estudioso y analista y permitir que se instale en nuestro interior una espada afilada que destroza sin compasión los velos ornamentales que cubren las imágenes del mundo. Dice que la eucaristía y tradición cristiana más autenticas se caracterizan por ser momentos de confrontación, puesto que la muerte no es un recuerdo disecado, pero que en estas es donde la muerte interactúa profundamente con la vida. Manifiesta que Camilo revitalizó muchos elementos centrales de la fe cristiana, removiendo los disfraces que los hacían menos auténticos; que centró la vida en el amor, que desenmascaró y denunció las trampas sutiles que hacen del amor cristiano un amor inauténtico e ineficaz. Recuerda que Camilo dijo que descubrió el cristianismo como una vida centrada en el amor al prójimo y que se unió al sacerdocio para convertirse en servidor de la humanidad. Aclara que para Camilo la revolución va ligada al amor. Habla sobre cómo el testimonio de Camilo dejó claro que la fe no es traducible a discursos y que estos sirven muchas veces para encubirir prácticas que se oponen a lo que se verbaliza. Cuenta que para Camilo el oprimido tiene la función de juez de nuestras propias vidas. Rememora que, cuando Camilo anunció su retiro del ejercicio público del sacerdocio, mencionó la necesidad de la revolución, estimando en esta una lucha cristiana y sacerdotal. Declara que Camilo se entregó a la revolución por el amor al prójimo y que él decía que, tras que se hubiera dado la revolución, volvería a dar la misa, esperando una eucaristía más auténtica en el futuro. Asegura que Camilo proyectó la fe cristiana como líder político, puesto que su práctica política tenía impronta cristiana. Menciona que la fe y el compromiso revolucionario se fusionaron en Camilo y que él esperaba que la motivación del odio se transformara por la del amor eficaz por la humanidad. Expresa que Camilo introdujo nuevas categorías, como la de clase popular, y que él daba tratamiento pedagógico a las divisiones del pueblo en pos de la unidad para poder así aproximar la eficacia histórica del amor. Relata que un soldado testigo de la muerte de Camilo afirma que un guerrillero se dirigió a donde había militares muertos y heridos con una actitud extraña –mirando al cielo– y, pensando que este iba a rematar a los heridos, otro soldado le disparó y lo mató; pero Camilo, en función de sacerdote, estaba prestando los últimos auxilios espirituales a los soldados caídos.

IDIOMA: Español

PERSONA JURÍDICA/NATURAL/ROL: Eduardo Umaña Luna, Capellán de la Universidad Nacional en el año 2006, padre John Dear y varios otros

TOPONÍMICOS: Universidad Nacional de Colombia

TEMÁTICOS: Camilo Torres, conflicto, violencia

CRONOLÓGICOS: 2006

SOPORTE: MAGNÉTICO

FORMATO: MiniDV

DURACIÓN: 01:01:56

COLOR: COLOR

SONIDO: SÍ

NOTAS: La cinta está un poco dañada



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