Entrevista a Crisanto Manzano realizada en el marco del establecimiento del Centro de Video Indígena del Instituto Nacional Indigenista en Oaxaca, México, en 1994 (en el que Marta Rodríguez dictó talleres):
Crisanto cuenta que se acercó al video gracias a un taller del Instituto Nacional Indigenista. En este taller les enseñaron a usar una cámara. Hablan con Marta Rodríguez sobre dar nombres propios a partir de la lengua indígena (zapoteco) a términos del lenguaje técnico del cine. Comentan sobre cómo se crea un propio lenguaje audiovisual a partir de sus vivencias, acercamientos y prácticas culturales. Cristanto describe que, dentro del ritual del matrimonio, el guajolote es una recompensa para el padre que veló por su hija y este se reparte entre la familia. Dice que las costumbres en las comunidades tienden a desaparecer y que realiza cine documental para rescatar y preservar la tradición. Comenta que el indígena es discriminado y olvidado a su suerte. Menciona que un indígena tiene que pertenecer a un partido político tradicional para poder participar en política, y que el movimiento indígena mexicano es de organizaciones regionales, ya que no existe una organización nacional. Opina que hacía falta un movimiento como el movimiento zapatista en Chiapas y que el país sigue en lo mismo a pesar de la gran expectativa que había antes de las elecciones. Menciona que la Iglesia desmoviliza. Habla de que se debe enseñar el video a las comunidades y trabajar el video con las comunidades. Dice que el video permite ver los problemas, que el video sirve de herramienta política. Cuenta que se distribuyeron estímulos económicos poco antes de las elecciones para que la gente votara por el PRI. Explica que el video es un arma que absorbe los problemas que hay y que la comunidad se refierere a la cámara de video como a un tronco lleno de avispas. Marta menciona que el video ha permitido que se desarrolle la cultura popular. Crisanto indica que se deben apropiar de la cámara y trabajar para ellos mismos. Aclara que muy poca gente en la comunidad se molesta con la cámara, pero que quienes se molestan son sobretodo las mujeres. Dice que han relegado un poco la cuestión de la mujer porque se centran en lo cultural. Indica que la mujer se encarga, sobre todo, de las tareas de la casa y de cuidar a los hijos. Cuenta que la primera maestra de la comunidad fue su esposa y que ella le apoya para que haga sus trabajos. Menciona que los niños terminan la secundaria, se van a la ciudad a estudiar y terminan alejándose de su cultura; pero su esposa sí regresó a la comunidad. Opina que el cine oficial, el cine estadounidense, hace daño porque los hace sentir inferiores para que no puedan luchar contra ellos. Dice que el cine occidental es solo para divertirse, que no comunica nada realmente, y que destruye la mentalidad propia; mientras que el video permite hacer lo contrario. Aclara que, antes de conocer el video, pensaba que algunos problemas eran exclusivos de su comunidad, pero el video le permitió darse cuenta de que esos problemas están presentes en otras comunidades indígenas y en otros países. Opina que el establecimiento de la asociación de videastas es un gran avance e indica que son financiados por Jorge Santos. Explica que su próximo trabajo será sobre cómo se prepara la fiesta y la gran variedad de danzas que existen en esta. También menciona tener un proyecto para hablar sobre la tradición de los apodos en el que se encuentra trabajando desde hace cuatro años. Cuenta que hace video desde 1989 y que uno debe ponerse en el lugar de las otras personas para hacer películas. Menciona la posibilidad de un proyecto sobre el protestantismo, ya que este está creando divisiones entre la comunidad. Aclara que el catolicismo aportó algo, culturalmente, pero que no queda nada de su antigua religión indígena. Dice que también le gustaría hacer un trabajo de ficción. Explica que, como indígenas, tienen la responsabilidad de contar la historia de la colonización, aunque está en desacuerdo con que sólo el indígena pueda retratar lo indígena. Con Marta hablan sobre la importancia de trabajar con la comunidad al retratarla. Confiesa que la violencia en las películas gringas le afecta mucho y que no le gusta la visión maniquea de estas. Explica que los videastas van a instruir a las comunidades con los documentales que muestran y que deben mostrarles a los niños películas que los eduquen. Menciona la posibilidad de hacer cine con los niños, con las historias que cuentan. Lamenta el dominio cultural por parte de los EEUU a través de la televisión y que esto lleve al consumo de productos externos por su promoción en comerciales, lo cual hace que se releguen sus alimentos tradicionales. Describe la dieta tradicional de la comunidad, pero comenta que una enfermedad entre los pollos terminó cambiándola y ahora les llegan pollos de afuera que han sido modificados para ser más grandes; con Marta hablan sobre los efectos que tienen este tipo de alimentos artificiales en la salud. Charlan sobre la película El Mariachi, sobre cine latinoamericano y la forma de realizarlo. Crisanto explica las introducciones que tiene pensadas para un documental sobre la danza y una película de ficción sobre la colonización. Habla sobre la forma en que la danza representa la colonización, sobre sus costos y sus características y su idea de proyecto sobre la danza azteca.
CÓDIGO: 0650
AUTOR/DIRECTOR/PRODUCTOR: Marta Rodríguez
IDIOMA: Español y zapoteco
PERSONA JURÍDICA/NATURAL/ROL: Crisanto Manzano y Marta Rodríguez
TOPONÍMICOS: Oaxaca
TEMÁTICOS: Cine indígena, video, mujer, colonización, cultura, tradición
CRONOLÓGICOS: 1994
UNIDAD DE CONSERVACIÓN: Caja
SOPORTE: Magnético
FORMATO: Casette
DURACIÓN: 01:34:27
NOTAS: Es posible que la grabación original sea el cassette 0843 y esta sea una copia o viceversa. Los cassettes 0651 y 0652 contienen una copia de esta misma entrevista dividida entre ambos cassettes. Archivo digital en mono, pero grabación original stereo.